Como a esos buenos amigos a los que hace meses que no ves y te reencuentras para tomar algo, contar qué tal ha ido todo y pasar un buen rato, este sábado volvimos a disfrutar con la visita de Maika Makovski en el Antzoki. No sólo es una gran cantante y compositora sino también una genial showwoman, divertida, encantadora y muy cercana.

El año pasado también pudimos contar con ella por Bilbao y en 2013 tuvimos la suerte de disfrutar en el teatro Campos de su gira de conciertos Sings the blues, también en solitario y con un marcado acento acústico.

Esta vez, para su nueva gira Sings the reds, además de su guitarra y piano, nos sorprendió con unas botas “made for drumming and that´s just what they´ll do” en las que combinando cadenas, platillos y taconazos sumó una potente percusión tanto a canciones ya conocidas como a algunas de las nuevas composiciones para su próximo disco y que tuvimos la suerte de descubrir.
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Antes sin embargo tuvimos también la suerte de contar como telonera con Izaro Andres, joven cantante de Mallabia con una potente y preciosa voz y mucho desparpajo. Durante cerca de 40 minutos y combinando letras en euskera, castellano e inglés, arropadas en una mezcla de folk/rock, Izaro nos presentó las canciones que formarán parte de su primer disco.

Como dijo después Maika, por aquí seguimos contando con muy buenos nuevos talentos. No dudéis en descubrir a Izaro y acercaros a sus próximos conciertos, que irá anunciando en su cuenta de facebook.

Tras el buen sabor de boca que nos dejó Izaro, rondando las 23 y entre aplausos y una gran sonrisa, apareció Maika saludando al público del Antzoki. El concierto arrancó con las primeras notas de Language en su piano para poco a poco, y como en la propia canción, ir subiendo el ritmo mezclando nuevos temas con pinceladas de sus anteriores trabajos.

Del disco Thank you for the boots pasamos a piezas de Desaparecer, el álbum que fué también banda sonora de una obra de teatro en la que participó junto a Juan Echanove. Con Frozen landscape, más desgarradora si cabe en este formato directo, la voz de Maika hizo enmudecer al público y como dice su letra nos apuñaló el corazón hasta el éxtasis. No deja de sorprenderme la calidad y emotividad que transmite su voz, sigue poniéndote la piel de gallina en cada concierto.

Seguimos saltando entre discos, intercalando la ironía de Friends, la introspección de Avoiding you, la viveza de Get Along o la delicadeza de When the dust clears, una diversidad tonal que me recuerda a Feist, otra gran cantante y compositora.

De entre varias de las nuevas propuestas que nos presentó, contamos con una cuya letra comentó Maika que está inspirada en la Ofelia de Hamlet o incluso con otra cantada en macedonio, homenaje a su padre y de quien pudimos descubrir también su faceta como creador de curiosos instrumentos musicales. En una de las canciones también contó con la ayuda de un músico de entre el público cuando pidió si alguien podía prestarle una púa para arrancarse con la guitarra.
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Para terminar el concierto nos regaló un par de bises, cubriendo, entre otras, favoritas del público como la sensual Lava Love, el jugueteo de Cool Cat o la rotundidad de  Ruled by Mars.

Algo más de hora y media de concierto, salimos del Antzoki y ya estamos esperando ese nuevo disco como agua de mayo y con ganas de volver a disfrutar con Maika en directo, quizás la próxima vez acompañada de su banda.

Thank you for your boots, Maika, keep on drumming!


Lugar: Kafe Antzokia (Bilbao)
Fecha del evento: 14 de marzo de 2015
Texto: gorka
Fotografías: David Mars