¡Arranca el Festival de Jazz de Getxo!

En la Plaza Biotz Alai hoy tenemos a Adam Jarzmik Quintet (Polonia) en el concurso de grupos y a Andrzej Olejniczak Quartet como plato fuerte.

A las 21:00 empieza la música con el quinteto. Son gente joven. Sus formación es: piano, trompeta, saxo, contrabajo y batería. Interpretan principalmente temas del líder, el pianista Adam Jarzmik.

Me llama la atención que todos los músicos tienen atriles llenos de partituras, algo que no me gusta ver en los conciertos ya que restan espontaneidad y complicidad con el público.

A pesar que cada uno de ellos tiene calidad como interprete, el conjunto me pareció un poco con sabor a escuela de música. Como dije antes, la atención de cada uno de ellos era casi en exclusiva para la partitura (excepto en el piano). Las composiciones me trasmitieron un intento de ir más allá de lo convencional y del swing con armonías y solos imposibles que a mí particularmente me saturan. Me da la sensación de que quieren mostrar todos los recursos de los que disponen, pero en mi humilde opinión, pondría más alma y menos técnica (si es necesario) encima del escenario.

Probablemente yo esté chapado a la antigua, pero creo que el jazz no es una demostración de lo que cada músico puede hacer, sino un sentimiento, una forma de expresión, algo que debe llegar al espectador. La abundancia de notas acaba por producir fatiga auditiva, personalmente prefiero la calidad a la cantidad.

Variedad de ritmos, casi todos ellos rápidos excepto un tema que dio un respiro a tanto frenetismo.

Al cabo de una hora se produce el cambio y aparece en escena Andrzej Olejniczak Quartet.

Su repertorio de esta noche está basado en composiciones de Chopin adaptadas, modificadas o pasadas por la propia máquina creativa de Andrzej.

Al comienzo de tocar se nota que la música tiene más calidad con un sonido elegante, cálido y en un principio contenido (no me imaginaba lo que vendría luego). La formación se compone de piano, contrabajo, batería y saxo y para mi rabia, volvía a haber partituras en el escenario.

Andrzej, vive en Euskadi desde 1984 así que habla español. Cuenta que su vecina a veces le dice: “por qué no tocas melodías menos raras!”. Él explica que esta noche las melodías serán más “normales” ya que Chopin compuso melodías muy bellas. Con esta historia hizo soltar algunas risas al público a la vez que crear más expectativas. Insistió en que Chopin para los polacos es algo especial y sobre todo para él. Dejó claro su admiración por el compositor y pianista polaco.

Manos a la obra continuaron tocando Chopin, o lo que ellos entienden por Chopin jazzeado si se me permite la expresión.

En un intento desesperado por saber cual ha sido el proceso por el cual la música de Chopin se ha transformado en lo que interpretaron, me imaginé a Andrzej estudiando las partituras originales, extrayendo las armonías, después modificando esas armonías con sustituciones, tensiones, etc. Haría lo mismo con las líneas melódicas y los ritmos, por supuesto, dejando mucho a la improvisación sobre esa nueva estructura recién creada.

Continuando con mis pensamientos, me imaginé a un grupo de expertos en Chopin en el concierto, pero que no supieran lo que se iba a tocar. Me hubiera gustado saber si alguno de ellos descubriría que debajo de aquella música imposible llena de solos extravagantes, sonidos extraordinarios del saxo, ritmos afrocubanos (en algunos casos) y otros absolutamente locos, estaba Chopin.

Chopin es la expresión del romanticismo, melodías muy bellas, adornos, floreos y una infinidad de recursos: la belleza. En el caso de la versión de Andrzej de Chopin eso se convierte en exprimir al máximo su saxo hasta niveles de notas expulsadas salvajemente. Creo que el mismísimo Chopin fliparía en colores.

No obstante estoy seguro que Andrzej quiere expresar esas cualidades de Chopin en un entorno modernizado. La pena es que la gente (entre los que me incluyo) a veces no somos capaces de intuir o apreciar el resultado de ese proceso. Las consecuencias es que después de cada canción, sobre todo de las que contenían orgasmos musicales interminables, desaparecía una parte importante del público. Quizás es cuestión de que pase el tiempo y podamos normalizar y entender esa música.

La calidad musical era tremenda, eso es incuestionable, pero vuelvo a lo mismo. Señores músicos excepcionales, acuérdense un poco de dar algo de descanso a los profanos oyentes.


Lugar: Plaza Biotz Alai (Getxo)
Fecha del Evento: 28 de Junio de 2017
Texto y Fotografías: Gonzalo Cid