Nueva edición del BBK Bilbao Music Leyends Fest y con cambio de ubicación. Esta vez lo conciertos se celebran en el Bilbao Arena de Miribilla. No es por nada pero con el tiempo de lluvia que hemos tenido pues más tranquilos.

Cuando llego ya ha empezado Anari. Todavía la asistencia de público no es muy numerosa así que se está la mar de a gusto. Y es que Anari nos proporciona una sensación de bienestar y tranquilidad en estas primeras horas. Da gusto verla vocalizar las letras contando sus historias. Hablan de Nick Cave como inspiración. La banda no son los Bad Seeds pero seguro que a Blixa y compañía no le importaría incorporar al violinista entre sus filas. Lo borda el tío. Disfrutamos de “Autodefinitua”, “Piromania”, “Epilogoa”, “Harriak” ó “Oreinak”.

Turno para Maika Makovski. Nos ofrecen un concierto a parte de muy intenso muy divertido. Cambiándose continuamente los músicos de instrumentos. Y es que Maika siempre tiene que tener algo entre las manos. Sea el teclado, guitarra, la batería, las maracas, la pandereta….Y como estamos en un festival hay que animar al personal y la elección de temas invita mucho al bailoteo y no parar de moverte. “Scared of Dirt”, “Lava Love”, “Purpose” nos ponen muy a tono.  A Maika se la ve muy a gusto y entregada en cada interpretación de los temas contando anécdotas como la del taxista con el que habla de música. Caen “Reaching Out to You”, “No News” y “Places Where We Used to Sit” que la empieza sola y con la que nos recuerda que ojala no volvamos a ver un concierto sentado. En “Only Innocence Is Capable of Pure Evil” le toca las maracas y en “Language” la batería y para “Love You Till I Die” la pandereta. Mariana se acuerda de su madre, que está entre el público, en “When the Dust Clears”. Pisan  fuerte con “The Posse” y lo bordan con “This Town Ain’t Big Enough for Both of Us” de Sparks. Se despiden con “I Live in a Boat” dejándonos muy a gusto.

Nos pasamos por el Voodoo Child Bar y ya tenemos a Micky & The Buzz sobre el escenario. Como siempre la diversión está garantizada. Y es que son un torbellino sobre el escenario y no hay quien se resista a su turbo rock’n’roll. No me quito el “I feel alright, I feel alright” de la cabeza. Al día siguiente entre largo y largo en la piscina me vienen por fin Los Lobos y su “I Got Loaded”. Buff, que bien te quedas cuando ya la reconoces. Y lo nunca visto. Un tío al contrabajo y sin tupe.

A por las Girlschool. Son una leyenda y saben lo que hay que dar a su público. Sus dos primeros discos son carta ganadora. Empiezan un poco flojeras y eso que caen “Demolition Boys” y “C’mon Let’s Go” pero luego poco a poco la cosa va cogiendo más empaque y nos ofrecen un concierto muy disfrutable. Con “Hit and Run” y “Action” la cosa empieza a despegar y es “Guilty as Sin” la que arranca las palmas del público acompañando la canción. Sigue la buena sintonía con el público con “Future Flash“ con una Tracey Lamb entregada correteando por el escenario y levantando la pierna. Siguen con “Kick It Down“ y más vacile con el público con “Nothing to Lose” que cantan el tema. “Take It Like a Band” se la dedican a Lemmy. Su primer single “Take It All Away” con la que Kim McAuliffe rememora viejos tiempos y de nuevo vacile con el público cantando el tema. A menear las cervicales con “Race With the Devil“ y su riff tan característico. Se hacen la versión de “Bomber” de Motörhead y acaban con “Emergency” y con todos apoyando el tema con el “Nine nine nine emergency  emergency”.

Se nota que la gente ha venido a ver a los Status Quo. Bueno, eso está claro pero vamos que mucha gente ni se ha interesado por el resto de grupos. A estas alturas Francis Rossi tiene muy claro lo que quiere su público. No hay experimento que valga y el raca-raca pone el pabellón en una fiesta continua. Seguro que los Status Quo tienen más registros y de hecho “In the Army Now” es un cambio que hasta se agradece. El resto, temas para celebrar y dar palmas sin parar. Con “Caroline” ya tiene a todo el público en el bote. La banda va como un tren de mercancías sin frenos que arroya todo a su paso. Se van alternando a la voces tanto Francis como el bajista John “Rhino” Edwards  y el otro guitarra Richie Malone. A veces coinciden tres guitarras cuando Andy Brown deja las teclas. Destaca “Beginning of the End“ que es una gozada. El Middle que se hacen con “What You’re Proposing (que pone el pabellón eufórico)/Down the Dustpipe/Wild Side of Life/Railroad/Again and Again” nos atiza de lo lindo. “In the Army Now” se celebra por todo lo alto con los “oess” que pide Francis y con la gente respondiendo. Lo del raca-raca no lo digo de manera criticona que a mi vacila que no veas pero hay temas que son magia pura como en “Roll Over Lay Down” con un Francis exultante a la guitarra con unos punteos magistrales. Para le recta final nos ponen de vuelta y media con “Down Down” y el “Whatever You Want” que es toda una celebración. Y ya para poner la guinda se hacen el “Rockin’ All Over the World” de la Creedence con todo el público entregado y cantando sin parar. Hay tiempo para un bis pero ya está todo el bacalado vendido.

 Me quedo un poco con los Hawkwind. Nadie discute que son una banda de culto pero es que nunca he podido entrar en su mundo. De hecho no hace mucho lo intente oyendo el recopilatorio de turno pero no hay manera. Reconozco el empiece con “Silver Machine” y la verdad es que mola. Conjugan sonido con unas imágenes que proyectan en el fondo del escenario y que les queda muy vacilón. Aguanto unas cuantas más pero estoy rendido así que me retiro. Seguro que sus seguidores disfrutaron.


Lugar: Bilbao Arena (Bilbao)
Fecha del Evento: 24 de Junio de 2022
Texto: Antonio López
Fotografías: David Mars