Cartel doble de altura que representan lo mejor de la música americana.  Y la sorpresa llega que cuelgan el cartel de “No hay entradas” un lunes en el Kafe Antzokia. Pocos lo pueden decir. The Death South consiguen traer la música tradicional americana a nuestros tiempos y que la respuesta de la gente sea satisfactoria. Ya ha habido más grupos que lo han conseguido. Los Pogues consiguieron acercar la música tradicional irlandesa a las masas. Bueno, no vamos a nombrar el nombre de dios en vano. Seguro que hay muchas bandas que también hacen Bluegrass y Folk Americano pero los Death South lo hacen muy bien y a cada escucha de su música más te engancha. Priva, armas y religión. Es su cocktel preferido. Presentan nuevo trabajo dividido en dos partes “Easy Listening For Jerks Pt. 1” y “Easy Listening For Jerks Pt. 2”. Aunque sólo un tema callo en el concierto no deja de ser un trabajo más que recomendable. Para abrir la velada tenemos a sus compatriotas Elliott Brood que también nos presentan su disco “Keeper” aunque sea del año 2020. Su folk-rock de raíces country brilla en este último disco y nos demuestra que cada vez suben un peldaño más en su carrera musical en cada trabajo que publican.

Cuando aparecen Elliott Brood en el escenario el Kafe Antzokia ya presenta llenazo. Nos ofrecen un concierto que nos deja con ganas de más. Cuarenta y cinco minutos que se nos pasan volando. Y es que tienen canciones imbatibles y que saben defender en el escenario de manera magistral consiguiendo enganchar al público a las primeras cambio. Engrasan motores con “Chuckwagon“ y con “Nothing Left“ nos tienen en el bote. Así que ya con “Dig a Little Hole“ ponen al público a dar palmas acompañando la canción. Mark Sasso comanda la banda perfectamente escudado por sus compañeros y todo fluye de maravilla. No hay quien se resista a “Out Walkin’” y las buenas vibraciones  que producen “Birddog”, “Only at Home” ó “Stay Out”. Con “The Bridge” llega el desmelene que remata “Write It All Down for You” con su “je je je je” que todo el público repite a las peticiones de la banda. Acaban con “Banjo Song” con un final frenético y la banda explayándose de lo lindo.

The Death South han puesto de fondo un mosaico que  se ilumina de diferentes colores y que queda muy chulo. También tienen su minibar para echar un trago. Y cuando confluyen los astros nada pude salir mal. Con Sonidazo, grandes músicos y sobre todo maravillosas canciones hacen que el concierto sea una gozada de principio a fin. Los cuatro miembros del grupo se muestran esplendidos, entregados y cada uno aportando su granito de arena lo que hace que todo vaya como la seda. Saben mantener el tempo del concierto en todo momento y pasar de instantes más festivos a otros más sosegados. Empiezan sobrios con “Diamond Ring” en una gran interpretación para ponerte el subidón en el cuerpo con ·”Every Man Needs a Chew” y “The Recap”. Con “Dead Man’s Isle“ ya ponen a todo el público a dar palmas acompañando la canción. No hace falta mucho para que la gente se anime. Les ves en corrillo antes de empezar “Boots” y luego cada uno en su sitio. O cuando vienen del fondo del escenario y se acercan a la vez a sus puestos que parece una cuadrilla que va atracar un banco. Muchas pelis de vaqueros me he tragado y es que con esas pintas te remiten a esa época. Cae una memorable “Snake Man” y con “Black Lung” tiene a todo el público apoyando el tema con sus “Whoa-oa-oh-oh-oh-oa”. Danny Kenyon nos demuestra el vozarrón que tiene. Muy delicado con el celo pero cuando se pone a cantar te desarma. Y llega uno de los momentos del bolo con “The Good Lord” que es una verdadera gozada. Pero la gente quiere meneo y con “Smootchin’ in the Ditch” tenemos de nuevo las palmas y a la gente disfrutando de lo lindo. Toca bajar las pulsaciones y dejarnos ensimismados en una enorme interpretación de “Broken Cowboy”. Y otra vez a pisar el acelerador y convertir el Antzoki en una saloon del antiguo oeste con “The Dead South” con la gente echando chispas con las palmas. Pero nada comparado a “Deep When the River’s High”. Demoledor. Tiempo para una cervecita y el silbido nos anuncia “In Hell I’ll Be in Good Company” que Nate Hilts y Scott Pringle interpretan en un perfecta y sincronizada actuación. Siguen con una memorable “Honey You” en la que presentan a la banda y con la que se despiden. En el bis Nate Hilts  nos anuncia dos canciones. Empiezan con “Saturday Night” que es de las que cortan el aliento para terminar con “Banjo Odyssey“ y Scott Pringle tocando subido a uno de los laterales del escenario.

Habrá más conciertos este año pero este va a ser uno que va a estar en lo más alto de la lista. Seguro.


Lugar: Kafe Antzokia (Bilbao)
Fecha del Evento: 25 de abril de 2022
Texto: Antonio López
Fotografías: David Mars