La legendaria banda estadounidense Metallica volvió a visitar Euskadi tras  su última actuación, hace ya 15 largos años, en el BBK Live del 2007, siendo en esta ocasión el nuevo San Mamés (convertida en Catedral del Rock para la ocasión) el lugar elegido para celebrar un “minifestival” de rock. 

La jornada comenzó bien con los donostiarras (que sustituyen a The Regrettes, bajas por Covid) “Niña Coyote eta Chico Tornado”. En el primer intermedio nos llevamos un jarro de agua fría ¡Weezer no puede llegar a tiempo a Bilbao!, por lo que el resto de actuaciones sufrieron modificaciones. Pasado el disgusto, continuaron “Nothing But Thieves” y los suecos “The Hellacopters”. Las penas con rock son menos.

Al final de la jornada nos esperaba nada menos que Metallica (que fueron duda hasta casi el último día por el covid) para demostrar a sus fieles (y a sus detractores, que hay gente para todo) que a pesar de los 40 años que llevan en activo aún siguen teniendo suficiente energía para darlo todo en un concierto de unas 2 horas, con una cuidada puesta en escena (incluyendo fuegos artificiales, llamaradas, enormes pantallas multimedia…) en la que destacaba el “doble escenario” (con una pasarela en mitad del público donde tocaron algunos temas). Para ellos no existen ni bolos ni conciertos de segunda y fueron capaces de mantener un ritmo endiablado para el deleite  de una entregada Familia de Metallica, que se  involucró desde el principio coreando los temas y respondiendo a las indicaciones de James Hetfield, que gestionó bien las pausas y  los tiempos entre canciones para evitar altibajos (la veteranía es un grado). Le acompañan Lars Ulrich (batería), Robert Trujillo (bajo) y Kirk Hammett (con sus extravagantes guitarras).

“El bueno, El feo y el Malo” sirvió de introducción (viva Ennio Morricone) y a partir de aquí sonaron 16 temas que abarcaron partes de su inabarcable repertorio (tienen muchos álbumes donde elegir), empezando fuerte por la enérgica “Whiplash”, como guiño a los más veteranos seguidores y siguieron con varios de sus éxitos hasta alcanzar las cotas más altas del concierto con “Enter Sandman” y “Nothing Else Matters”. Cerca del final hubo algún problema de sonido (se llegó a cortar el audio durante unos interminables segundos) pero fueron capaces de recomponerse y de seguir sin mayores problemas. Las canciones que pusieron el broche final fueron “One” y “Master of puppets”. Entre medias hubo una sucesión de riffs y solos endiablados que permanecerán grabados a fuego en la memoria de los aproximadamente 44.000 asistentes que, a pesar de los altibajos de la noche llevaron a casa un buen recuerdo de unos mitos vivientes a los que esperamos quede cuerda para rato.


Lugar: Estadio San Mamés (Bilbao)
Fecha del Evento: 3 de Julio de 2022
Texto: Ibai Jimenez
Fotografías: Daniel Fernandez Perez