Corrían los felices y convulsos años 90 cuando, en Ciudad de México, cuatro músicos irreverentes decidieron formar una banda que no iba a dejar títere con cabeza: Molotov. Desde su debut en 1997 con ¿Dónde jugarán las niñas?, un disco que fue víctima de censuras y boicots pero que acabó convertido en todo un fenómeno internacional, el grupo ha cultivado un legado de canciones que se han transformado en auténticos himnos de protesta y resistencia. Temas como Frijolero o Gimme Tha Power se convirtieron en la voz de una generación que encontró en Molotov un altavoz para la rabia, el sarcasmo y la denuncia política.
Treinta años después de su fundación, la banda sigue más viva que nunca. Con motivo de su aniversario, han puesto en marcha la gira mundial “Molotov 30 Anniversary TXXXR”, y Bilbao tuvo la fortuna de ser una de las paradas señaladas en rojo del tour. El escenario elegido fue la Sala Santana, que colgó el cartel de buena entrada y vibró durante casi dos horas con un repaso a la carrera de la banda mexicana.
El concierto arrancó con la fuerza habitual de Molotov, que desde el primer acorde demostró que la irreverencia y la potencia de sus directos siguen intactas. Sonaron clásicos imperecederos como Gimme Tha Power, Puto y Frijolero, coreados a pleno pulmón por un público entregado desde el inicio. Hubo también espacio para otras piezas de su repertorio menos ortodoxo, como Amateur (Rock Me Amadeus) o Marciano I y II, que evidencian la versatilidad del grupo y su capacidad para navegar entre el rock, la sátira y el comentario social sin perder identidad.
Aunque el show tuvo algún leve altibajo, tal vez un formato al aire libre habría permitido expandir mejor la energía de la banda, lo cierto es que el carisma de los músicos y la complicidad con el público bastaron para mantener la intensidad en todo momento. La audiencia, diversa y multigeneracional, no dejó de saltar, cantar y levantar los puños en una comunión que confirma que Molotov sigue teniendo una base de seguidores fieles tanto entre quienes llevan décadas escuchándolos como entre las nuevas generaciones que se suman a su causa contestataria.

La Sala Santana respondió a la ocasión con una acústica impecable y un montaje técnico a la altura del evento, lo que permitió que la contundencia del bajo, la pegada de la batería y los coros incendiarios sonaran con una claridad arrolladora. Sobre el escenario, Micky Huidobro (bajo y voces), Paco Ayala (bajo y voces), Randy Ebright “El Gringo Loco” (batería) y Jay de la Cueva sustituyendo a Tito en guitarra y voces, desplegaron un show cargado de energía, actitud y ese humor corrosivo que caracteriza a la banda.
Molotov no defraudó. Tres décadas después, siguen siendo lo que siempre prometieron: un grupo incómodo, incómodamente necesario y capaz de convertir cada concierto en un acto de catarsis colectiva. En Bilbao, dejaron claro que su mensaje sigue vigente y que su música conserva intacta su capacidad para incomodar, divertir y despertar conciencias.
Lugar: Santana 27 (Bilbao)
Fecha del Evento: 7 de septiembre de 2025
Texto: Ibai Jimenez
Fotografías: David Mars