El ciclo Music & Art organizado por Last Tour bajó el telón ayer, 22 de noviembre, en un escenario tan imponente como el Museo Guggenheim de Bilbao. Allí, entre titanio y reverberaciones perfectas, Marc Scibilia ofreció un concierto que se movió entre la intimidad de un cantautor con guitarra en mano y la potencia de un espectáculo en plena ebullición. El concierto en si fue un viaje sonoro que el público vivió con absoluta entrega.
Scibilia apareció solo en escena para abrir la noche con “Felt Punk ”, una introducción que funcionó como declaración de intenciones: sutileza, emoción y una ejecución precisa que llenaba el espacio sin la necesidad de adornos. Con “Good As Gone”, ya acompañado por el batería, el concierto empezó a tomar forma y energía, mostrando esa dualidad tan suya: vulnerable y contundente a la vez.

Apenas habían pasado un par de canciones cuando Marc, visiblemente emocionado, confesó que era la primera vez que tocaba en un museo. “Es increíble este sitio”, dijo, agradecido por la atmósfera y el público. Ese comentario pareció sellar la complicidad de la noche. El bloque central del concierto combinó temas propios con versiones que no solo sorprendieron, sino que elevaron la temperatura del público. Primero llegó “Clocks” de Coldplay, reinterpretada con un pulso más orgánico y cálido, y a continuación una emotiva versión de “Bitter Sweet Symphony” de The Verve, que arrancó una ovación espontánea.
La intimidad regresó con “Better Man”, que Marc interpretó nuevamente en solitario. En el arranque, su tono rasgado y la forma de atacar las frases evocaron inevitablemente a Bruce Springsteen, momento que no pasó desapercibido entre los asistentes. Sin abandonar la configuración acústica, dio paso a “Summer Clothes”, que dedicó a su padre con una mezcla de ternura y nostalgia.
En uno de los momentos más especiales de la noche, Scibilia invitó al escenario a Royal Hawk, amigo y colaborador. Juntos interpretaron “Unforgettable” y “No One Knows My Name”, dos piezas en las que sus voces encajaron con naturalidad y que aportaron un agradable contraste al concierto. La química entre ambos añadió un toque de frescura y complicidad. Tras la despedida de Royal Hawk, Marc volvió a quedar solo para comenzar “One Day”, introducida con un trabajo de loops y teclados que fue construyendo el ambiente antes de la reaparición del batería. El dúo continuó con “Waiting On You”, una canción nueva que dejó claro que Scibilia sigue ampliando su repertorio con ideas sólidas y llenas de emoción.

La recta final encadenó “Torches”, “Rush” y “Human”, elevando el ritmo hasta un cierre tan vibrante como agradecido. Y entonces llegó “Jericho” para despedir la noche por todo lo alto, tal y como prometió desde el escenario. Con un estallido final de energía, repitió su intención de volver pronto, un anuncio celebrado por un público que parecía dispuesto a retenerlo un rato más.
Lugar: Museo Guggenheim (Bilbao)
Fecha del Evento: 22 de Noviembre de 2025
Texto: Marag
Fotografías: David Mars