Gira de reunión de El Último de la Fila. Y vista la respuesta del público muy esperada. Echo la vista atrás y sólo recuerdo verlos en un concierto que dieron con Radio Futura de cabeza de cartel en la Casilla. Se los comieron. Si seguía sus lanzamientos, pero no sé porque no les vi en otra ocasión. Igual ya no con mucha atención en sus últimos trabajos. Pero una cosa tengo clara y es que si me haces la pregunta de qué disco te llevarías a una isla desierta uno de los candidatos sería “Enemigos de lo Ajeno” sin lugar a dudas. Así que me da por mirar lo que están tocando y veo la selección de temas y me caigo de culo. De dicho disco caen todas menos dos. ¿Qué puede salir mal?.
El concierto es en el BEC de Barakaldo. Las entradas se agotaron al poco de salir así que tenemos un llenazo. Según entro se ve en las pantallas a unos mariachis amenizando la espera. Tocando en la pista. Sólo a Manolo y a Quimi se les puede ocurrir una cosa así. Animan el cotarro con canciones que todo dios conoce. “El Rey”, “Canta y no Llores”, “Me Gustas Mucho” ó “Fue Tan Poco Tú Cariño” de la Durcal con las que pasamos un buen rato. Si quieres una buena juerga no pueden faltar unas rancheras.

Han decorado el escenario con peces por todos los lados y emiten imágenes en las pantallas con unos jovenzuelos Manolo y Quimi con las fechas de la gira. Muy vacilón el juego de marcianitos, pero con pulpos. En el nivel 4 entre los pulpos la imagen de los dos. A ellos no le mata el pececito cabroncete. Y después de todo esto ya se ve que esto está a punto de empezar. Este es un concierto para dejarse llevar y cantar todas esas canciones maravillosas como si no hubiese un mañana. Canciones que no he oído en más de 30 años pero que cuando suenan surgen de mi memoria como el primer día. Estas rodeado de 15 mil almas, pero es tal el gozo que es como si estuviera sólo en mi habitación cuando las oía y es un regalo del cielo sólo para mí. Me abstraigo de todo y a disfrutar del momento. Como dice Manolo al final del concierto en estos tiempos que vivimos donde las riendas las llevan perturbados que sólo piensan en hacer el mal y joder al prójimo el pasar dos horas cantando estas canciones y la cara de felicidad que se nos queda ya merece la pena. Como lo sabes. Empiezan acordándose de Los Burros con “Huesos” y “Conflicto armado”. Está última de máxima actualidad. También seleccionan “Disneylandia” en otro momento que la canta todo panchorro tumbado en un sofa. Para el público son mero trámite ante la selección de temas que no han preparado. Así del tirón y que fulminan a cualquiera un empiece magistral con “Querida Milagros”, “Mi patria en mis zapatos”, “Aviones plateados”, “El loco de la calle”, “No me acostumbro”, “Dios de la lluvia” y “Soy un accidente”. Ahí es nada. No cabes de gozo. Esta última la tienen que parar porque Manolo se da cuenta que alguien del público se encuentra indispuesto. Rescata el embudo para vacilar con el personal. Quimi nos cuenta la anécdota de que en los tiempos de los Rápidos y los Burros Manolo se despedía siempre con lo de “Ir y multiplicaros”. Y vaya si se han multiplicado. Según va avanzando el concierto Manolo va regalando todo lo que lleva puesto. Gafas, chaqueta, chaleco,… Se le ve encantado y disfrutando el momento de veras. Y nosotros ni te cuento cuando caen “La piedra redonda” y “Mar antiguo” con imágenes de los viejos tiempos. Momento para invitar a Ruper Ordorika al escenario que interpreta una canción que sin estar mal nos corta un poco. Hay que volver a levantar el vuelo y eligen “Cuando el mar te tenga” y “El que canta su mal espanta” con imágenes de “La Noche de los Muertos Vivientes” y Cary Grant en “Con la muerte en los talones” entre otras. Manolo lo tiene esta vez difícil para tirarse al público ya que el escenario está bastante separado del público, pero no importa se baja y elige cantar “Canta por mí” paseándose entre el público. La imagenes son de traca. “Llanto de pasión” la empieza entre el público para al rato subirse al escenario. Nos muestran imágenes recientes en el estudio felices de volver a encontrarse. Los “nananananas” apoyando la canción retumban en el BEC. Para “Lápiz y tinta” otra vez entre el público. Manolo no puede parar quieto. En la recta final cae “Sara” para rematarnos de veras y ponernos la carne de gallina con las interpretaciones de “Lejos de las leyes de los hombres” y “Dulces sueños” con Quimi entre los fuegos artificiales tomando el protagonismo con su instrumento. Los compis tampoco se quedan atrás.

Manolo nos comunica que se van a tomar un descanso y que en 7 minutos los tenemos de vuelta. En las pantalla imágenes de los viejos tiempos con los Rápidos o los Burros del Musical Express con Manolo rompiendo un bidón o una tele a hachazos y movidas varias en unas actuaciones delirantes. Eligen “Ya no danzo al son de los tambores” para empezar. Deliciosa. Pero nada comparado a “Los ángeles no tienen hélices” que hace que se te remueva algo en tu interior y la cantas a pleno pulmón. El buen rollo de “Como un burro amarrado en la puerta del baile” que saca el meneito que ya ni te acordabas que tenías para acabar de manera brillante con “Insurrección·” con la que caes rendido a sus pies. No bañan en confeti y montones de globos sobre el BEC para de nuevo los fuegos artificiales dar ese toque de fin de fiesta.
Ya está todo el bacalao vendido, pero Manolo todavía tiene ganas de vacilar y le invita a Angelito que se cante la jota navarra “La cárcel de Pamplona”. Y ya en estas la banda se lanza a por “El Rey” con la que se despiden dejándonos encantados. Antes de irse Quimi tiene el buen gusto de acordarse de todo dios que les acompañan en la gira. Dos horas de felicidad absoluta. Que más se puede pedir.

Recordar el próximo viernes 5 de junio vuelven a actuar en el Bizkaia Arena con el cartel de no hay entradas, así q estamos seguros que será otra noche histórica.
Lugar: BEC (Barakaldo)
Fecha del Evento: 30 de mayo de 2026
Texto: Antonio López
Fotografías: David Mars