Con la pista rebosante de gente expectante y de todas las edades, El Kanka se subió al escenario. Llenando el aforo establecido en el antiguo Palacio de los Deportes, y acompañado de su antigua banda, su voz, y su guitarra, el WiZink Center tembló de emoción el pasado 1 de febrero.

Era la primera vez que el cantautor malagueño deleitaba a tanta gente con su música, unas 8.000 personas hacían acto de presencia aquella velada. Una velada que sería inolvidable, tanto para Juan Gómez Canca como para cada uno de los presentes.

A pesar de la ingente cantidad de público, El Kanka parecía sentirse en su salsa, y hacernos sentir a nosotros como en casa. Cada canción y artista con los que tocaba era presentado por Juan a través de unos preciosos y elaborados versos, con los que homenajeaba a sus viejos y nuevos compañeros. Pues fue destacable también la aparición de artistas como Rozalén y Carmen Boza, quienes le acompañaron en canciones como “Para Quedarte” y “Vengas Cuando Vengas”, respectivamente.

El Kanka consiguió ganarse el favor del público con su buen humor y sus divertidas interacciones. Dirigiendo a todo el público como si de un director de una inmensa orquesta se tratase, y alternando las voces de izquierda y derecha de todos los que nos encontrábamos allí, logró crear un precioso efecto de “estéreo orgánico”, tal y como él lo llamó. Y no fue aquella la única vez que El Kanka unió al público, aparte de con cada canción que entonaba. Pues cuando cantó “Instrucciones para Bailar un Vals” hizo oscilar a todo el WiZink Center, que alternaba los pies al ritmo de su hermoso vals.

El concierto estuvo repleto de momentos inolvidables, de canciones que hacían saltar a la pista. Presentando un par de canciones de su último EP, llamado CanEPé, “Guapos y Guapas” y “Payaso”, y embelesándonos bajo el influjo de míticas canciones como “Volar”, “Lo Mal Que Estoy (Y Lo Poco Que Me Quejo)”, “A Desobedecer”, “Canela En Rama” o “Qué Bello Es Vivir”, con la que cerró la velada con broche de oro, no sin antes de habernos regalado el momento más emotivo de la noche para un servidor.

Juan habló al público contando que, mientras estaba de gira por Sudamérica, compuso una canción. Un tema que había reservado para tocarlo por primera vez en ese concierto. La guitarra de nuestro cantautor comenzó a sonar con una melodía de notable influencia andina, fruto del viaje que había hecho. Todo el WiZink Center enmudeció de repente. Apostaría que incluso todo Madrid se quedó en silencio durante un segundo. Porque lo que siguió a continuación fue un solemne himno sobre la convulsa vida de un músico. “No Se Dice Suerte”, una canción totalmente distinta a cualquier otra que hubiese escrito antes El Kanka, y que promete ser una de sus mejores obras hasta la fecha.

Así fue el concierto de El Kanka, emocionante y emotivo a partes iguales. Una noche trascendental para la carrera del cantautor y sobrecogedora para todos los que asistimos al evento.


Lugar: Wizink Center (Madrid)
Fecha del Evento: 01 de Febrero de 2020
Texto: Jaime Rodríguez Rodríguez
Fotografía: Mario Miranda (sacada del Facebook del El Kanka)

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