¡Por fin es viernes!, y aunque la tarde está lluviosa, tenemos una cita en la Sala BBK de Bilbao. Hay concierto de Carles Benavent Trío, acompañados por Antonio Serrano y Tomasito.

Empieza el concierto. El primer tema que suena es Bluestorius (homenaje a Jaco Pastorius). Cuando uno asiste a un concierto de Benavent sabe que va a escuchar un bajo tocado de una manera distinta a lo habitual donde deja de estar en segundo plano para tomar protagonismo melódico y armónico. Este tema fue como una presentación para decir: “vais a oir un bajo distinto así que preparaos”.

Benavent anunció que sería una noche de homenajes y mencionó a Frederic Mompou y a Paco de Lucía (como no). El formación de trío tocaron unos 3 temas. Junto a Benavent estaban Roger Mas al piano y Roger Blavia a la batería.

El panorama cambió cuando entró a escena Antonio Serrano, sin duda el gran protagonista de la noche tal y como respondía el público cada vez que tocaba su armónica. Su entrada fue triunfal. Empezó tocando solo, demostrando su virtuosidad, pero también algo más importante, su musicalidad. Multitud de notas que salían de aquel pequeño intrumento perfectamente ordenadas y con unos matices y sentimientos que llegaron al público desde el segundo uno. Los aplausos se multiplicaron. Su maestría con la armónica es sencillamente impresionante y sus recursos con el instrumento son infinitos.

El segundo artista invitado fue Tomasito. Su función principal fue de palmero, aunque tuvo intervenciones de bailaor mezclando zapateaos con una especie de baile personal tipo break dance gitano (si alguien ha estado en el concierto quizás pueda aportar una definición a esta forma de baile). También se atrevió a cantar en forma de rap gitano. En definitiva un showman que añadió diversión al concierto.

La receta del concierto fue la siguiente: un 10% de blues, un 5% de funk, un 20% de jazz y un 60% de flamenco mezclado con un 5% de Tomasito. Junta todo eso, agita fuerte y tendrás una idea aproximada.

Las aportaciones de Serrano y Tomasito añadieron más interés aún al concierto, Serrano con su increible facilidad para transmitir sentimientos y Tomasito agregando un toque flamenco apoyando rítmicamente a Blavia. Me gustó especialmente un blues disfrazado de flamenco; la mezcla de las palmas, la forma de tocar aflamencada pero con una base de blues hicieron de ese tema una fusión curiosa y divertida donde el flamenco se dejaba ver un poco más que el blues.

Roger Mas al piano, aportó un sonido más cosmopolita con momentos de solos mucho más jazzeros. Aunque también hacía gala de toques flamencos, personalmente no me transmitió las mismas sensaciones, quizás en parte por la gradiosidad de Antonio y la forma de tocar de Benavent a medio camino entre bajo y guitarra flamenca. Con un piano es más difícil transmitir esos matices tan marcados del flamenco.

Blavia por su parte impecable a la batería con unos golpes muy empastados a cada momento y a cada detalle de cada canción. Me llamó la atención el sonido de los platos, curioso pero sonaban extremadamente bien. Lo malo es que al ser zurdo no pude ver como golpeaba la caja. Y es que a parte de escuchar, en estos conciertos también se disfruta viendo.

En definitiva un concierto distinto y recomendable donde uno echa de menos alguna guitarra flamenca, sobre todo si hubiera sido la del gran Paco de Lucía.


Lugar: Sala BBK (Bilbao)
Fecha del evento: 12 de febrero de 2016
Texto: gonzacid

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