Recordando para siempre a Iñigo Muguruza

En la fecha en la que Iñigo Muguruza hubiera cumplido 55 años se celebró en el Kafe Antzoki un emotivo, necesario y vital homenaje que repasó la carrera completa del músico irundarra. La figura del guitarrista, bajista, cantante, profesor musical y artista que no se cerraba a ninguna disciplina quedó bien reflejada durante tres memorables horas. El escenario fue visitado por la mayor parte de las personas que le acompañaron en sus diferentes proyectos durante más de treinta años. Se fueron sucediendo amistades, colaboraciones y familia para recordar su imprescindible aportación a la creación de esa escena rock y local que nunca se cerró a otros estilos musicales ni a crecer internacionalmente, con la presencia reposada en lo más cercano y la mirada en el mundo, mostrando y aprendiendo.

La velada comenzó con la actuación de TENK, conjunto formado por Karlos Osinaga, Xabi López, Santi Noain y Martxel Mariskal cuya intensidad sonora y textual entre el pop contemporáneo y el post-rock ofreció un comienzo cuyas sensaciones eran las mismas que contienen las canciones de Iñigo, repletas de vitalidad a pesar de la gris realidad y esa máxima heredada de Tom Waits cuando se canta “bizitza triste eta ederra” (vida triste y bella). Tras el emocional inicio, Miren Gaztañaga, que fue la maestra de ceremonias presentado a cada participante, dio pie al recorrido por los grupos en los que fue partícipe el menor de los hermanos Muguruza. En cronología inversa, desde los más recientes hasta el principio de su andadura.

Hiru Leike, reencarnadas en Indidxabak, reflotaron el rock directo y melódico de finales de los ’70 para recordar las últimas querencias musicales por las que seguía la pista Iñigo, un retorno a influencias primigenias, de deseo de distorsión a las seis cuerdas y una base contundente. Tras ellas apreció sobre el escenario Jabier Muguruza para compartir su duelo y sus recuerdos y dio paso a Sagarroi, ese grupo que comenzó oscuro, crudo y hardcore para acabar siendo un cruce de tendencias. Miren Gaztañaga también se ocupó de las voces en este tramo. El momento tranquilo y acústico llegó con Lurra, cuya sensibilidad sigue intacta a día de hoy. El tema Fenneh fue una de las cumbres de la noche. Cada set rondó en torno al cuarto de hora.

Un fragmento de la obra teatral “Ezekiel” mostró otra faceta de su actividad artística y llegó el momento Joxe Ripiau, su primer proyecto personal en el que dio rienda suelta a sus influencias de música caribeña y cuya representación durante el homenaje fue únicamente Kumbia Sol Minor’en cantada por el público. Un momento especial y que sirvió de antesala de las tres participaciones más sonadas.

Negu Gorriak fue un ciclón incomparable durante la primera mitad de la década de los ’90 y su propuesta sigue siendo tan certera que asusta. Anunciados como NG Brigada Peligrox se presentaron sobre las tablas Kaki Arkarazo, Mikel Kazalis, Mikel Abrego y Fermin Muguruza y con el lanzamiento de Sarrera el aluvión no se hizo esperar. Se sucedieron Radio Rahim, una antológica B.S.O. o la potentísima Ez Dut Ezer Esan Nahi. Otra de las cumbres de la cita fue Itxoiten con la grabación de la pista de guitarra de Iñigo siendo guía. La festiva Gora Herria con la participación de Xabi Solano cerró elmágicomomento.

En la última etapa de Delirium Tremens Iñigo se unió como segundo guitarra y el trío original se reunió en el Antzoki para emocionar, homenajear y reivindicar una propuesta singular de composiciones tan sencillas como valiosas. Ihes, Ikusi, Boga Boga o Laino Ilunak siguen dando en la diana.

Y para cerrar Pikete Lerroa (Des-Kontrol junto a Fermin Muguruza) interpretando Kortatu y su After-Boltxebike, enlazando como en los viejos tiempos A La Calle con La Familia Iskariote, epatando con la soberbia Zu Atrapatu Arte o recordando a tantos que ya no están con Hay Algo Aquí Que Va Mal. Para cerrar, Sarri Sarri y gritos de recuerdo a Iñigo, maestro y persona ejemplar cuyo talento, actitud y forma de ver el arte y la vida se vivió con cariño por varias generaciones que disfrutaron y aprendieron junto a él sobre las tablas o gracias a él y su música.


Lugar: Kafe Antzokia (Bilbao)
Fecha del Evento: 10 de Diciembre de 2019
Texto: Ruben Garcia
Fotografias: Carlos Garcia Azpiazu

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