Crónica del concierto de Terry Harmonica Bean en la sala Azkena

La revista Solo Blues (a mí me faltan cinco o seis números), de excelente factura y difusora del género, está embarcada en una gira celebrando sus 30 años. Y los amantes bilbaínos del género estamos de enhorabuena ya que, por primera vez, recaló en Bilbao (Sala Azkena) para envolvernos, en esta ocasión (en meses venideros nos citaremos con el blues de Chicago y el de Louisiana), en los sonidos más tradicionales del Mississippi de la mano de uno de sus máximos exponentes actuales, Terry Harmonica Bean. Y la cosa devino en clase magistral por el talento de Terry y por sus comentarios (muchos de ellos extensos) sobre el blues.

El concierto empezó puntual (¡¡¡por fin!!!) ante una media entrada amplia y durante, nada más y nada menos, dos horas y veinte minutos, Terry punteó descomunal a la guitarra usando solamente sus dedos (ni púas ni artilugios) y sopló sobresaliente la armónica, sobre todo en una segunda parte en la que nos recordó las esencias, nos contó cómo Muddy Waters (Clarksdale, Mississippi, no lo olvidemos) lo reventó todo en Chicago (siempre con escuderos del Mississippi) y como todos aquellos que estuvieron a su vera acabaron triunfando (Cotton, Bell, Wells, etc.). Fue un bolo in crescendo y, al final, parecía que interminable (Terry, siempre con una sonrisa, despachaba un tema tras otro sin denotar cansancio); de hecho, hubo gente que se marchó, supongo que por mor de los horarios de metro.

Por la sala sobrevoló el Hill Country Blues más rotundo, de sonidos oscuros sobre la base de una guitarra casi percusiva sobre la que se superponía la “alegría” de la armónica. Pero ahí no quedó la cosa. Terry despachó blues pantanoso, de ritmos repetitivos, apoyados en una tabla a sus pies con la que marcaba el ritmo y guitarrazos cargados de groove que impelían a mover los pies (de hecho, varias damas se marcaron bailables; ya sabemos que los “tíos” somos más sosos). Homenajeó a todos los grandes; Howlin’ Wolf (“Sitting On Top Of The World”), recuperó el “Boom Boom” de Hooker y lo sacó de la caverna, paseó cadencioso por el pantano el “I Just Wanna Make Love To You” de Willie Dixos y que llevó al estrellado a Etta James y recuperó temas, solo a la armónica, de los grandes del género (“Messing With The Kid” del gran Junior Wells). Reivindicó su tierra, Mississippi, como el granero del que surgió el blues y la figura de John Lee Williamson (Sonny Boy) por encima de Rice Miller que se apropió del apodo.


Fue un concierto largo, brillante y divertido que hizo que todos los que asistimos no alegráramos de haberlo hecho. No hubo bises, ni falta que hizo. Terry se levantó y, estrechando manos por doquier, se marchó al puesto de merchandising. Ya estamos esperando las siguientes entregas.


Lugar: Sala Azkena (Bilbao)
Fecha del evento: 14 de febrero de 2019
Texto y fotografías: Lorenzo Pascual

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