De colaboraciones imprevistas y resultados asombrosos

Muy lejana se encuentra aquella despedida de los escenarios de Fermin Muguruza en Aste Nagusia de 2004. En aquel momento se ponía fin a la gira de uno de los mejores discos de su trayectoria en solitario: “In-komunikazioa” (2002). A su vez se cerraba un ciclo que él mismo comprobó que se encontraba agotado, el cual consistía en la presentación de un nuevo trabajo y los consecuentes conciertos. Una de las exclamaciones desde entonces en la carrera del irundarra ha sido la de ‘No More Tour!’, sin que ello signifique el cese de actividades.

Desde entonces las múltiples facetas de Muguruza se han visto bien representadas con la publicación de nuevos discos, realización de documentales, teatro e incluso novelas gráficas y exposiciones. Paralelamente, de un modo francotirador, siempre ha sabido acompañar estas actividades con representaciones musicales en directo. A finales de 2017 la gran sorpresa fue un giro absoluto al estilo musical que abrazó durante varios lustros. En una estancia en Barcelona empezó a colaborar junto a The Suicide of Western Culture y acabó registrando “B-Map 1917+100”, un regreso a un cancionero de tonalidades oscuras y profundas que une puentes con el imprescindible “Ireki ateak” (1997) que publicó junto a Dut. Las bases electrónicas de sonido industrial y las voces subterráneas dan buena cuenta de todo ello. Cada canción localizada en una ciudad que comience por la letra B. Un proyecto interesante cuya presentación en directo estará plasmada durante una pequeña gira en ocho conciertos. Bilbao era la primera cita.

La Furia era la responsable de abrir la velada y aprovechó para presentar su álbum “Vendaval” (2017). Estuvo acompañada en el escenario por Leire Dallas y Red Candy en la coreografía y Unai Muguruza a las bases para complementar su hip hop, con recuerdos a la vieja escuela, que en la actualidad del género suena hasta novedoso. Voz nítida y en primer plano, fraseos rap aguerridos y en el filo. Los temas Orfidal (colaboración en estudio con la banda Anita Parker) o Llegando A Casa sonaron tremendas. Hubo hasta momentos con influencia spoken word que se agradecieron en el ritmo de un directo muy potente.

The Suicide of Western Culture aparecieron sobre las tablas a la vez que comenzaban las imágenes que acompañarían cada tema de la noche. Un contenido visual vistiendo cada pista con escenas relacionadas con el contenido de la canción. De su repertorio propio sonó la maravillosa I Know The Name Of The Culprits e instantes después aparecieron Karlos Osinaga (Lisabö) a la guitarra y Muguruza como maestro de ceremonias, con un sonido envolvente y arrollador. Fueron desgranando el trabajo al completo con varias recuperaciones de cancionero anterior. El vigésimo quinto aniversario de “Borreroak baditu milaka aurpegi” de Negu Gorriak fue celebrado con una interpretación emocional de Itxoiten que se adaptó de modo perfecto al estilo. De Kortatu aparecieron en escena El Estado De Las Cosas y Zu Atrapatu Arte.

Las novedades se notaron muy ensayadas y tan certeras como en el disco. Never Dies y Zuhaitzak fueron inmersivas y narcóticas, Baton Rouge Black Is Beltza jugó con el jungle y se acercó a la anterior etapa de FM y Manifestazioa se mostró como una de las cimas del disco. Un concierto sobresaliente que deberá crecer en próximas fechas, que se antojan tan recomendables como excepcionales.


Lugar: Kafe Antzokia (Bilbao)
Fecha del Evento: 10 de Mayo de 2018
Texto: Rubén Garcia
Fotografía: Carlos Garcia Azpiazu

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