ZINEMALDI 2017: DÍAS 8 Y 9

THE CAPTAIN (Robert Schwentke), Alemania-Polonia-Portugal

Bella película de temática 2WW que explora los límites de la crueldad en tiempos en los que la justicia mira hacia otro lado. El azar permite que Harold, un soldado raso alemán que acaba de desertar, encuentre en su huida una maleta con el uniforme de un capitán y se adueñe de su identidad. Lo que comienza siendo un pasaporte para una posible salvación, acaba transformándose en una serie de actos violentos con los que el protagonista parece sentirse como pez en el agua.

Así como sucede en el experimento de Zimbardo, la víctima se convierte en verdugo al intercambiar los roles y muestra la cara más cruel del joven, el cual a pesar de atisbar algún momento de duda al comienzo, cada vez se muestra más cómodo y profesional en sus sanguinarios cometidos.

El metraje al completo se muestra en un elegante blanco y negro y está rodado con sumo buen gusto, no exponiendo las imágenes violentas de forma gratuita o explícita. Los créditos finales, aunque resulten un contrapunto que parece no encajar con el resto, resultan curiosos de ver.

THE LEISURE SEEKER (Paolo Virzi), Italia-Francia

A los 5 minutos de cinta, sabía por dónde irían los tiros. Una tragicomedia en exceso facilona, donde parece que el emocionarse y llorar son algo obligado.

Una pareja de ancianos emprende un viaje desde Massachusetts hasta Florida en la caravana que da nombre a la película. Atención a los ingredientes de la receta: Alzheimer, cáncer, intentos de robo, asilos, y un largo etcétera que culmina con la guinda del emo-pastel en un final que ya se intuye desde los primeros minutos de la historia.

Lo único a mencionar, la correcta interpretación de Helen Mirren y Donald Sutherland en su papel de matrimonio añejo y viajero. Paso más que discreto por el certamen y las reacciones del público.

THE WIFE (Björn Runge), Suecia-Estados Unidos

La película basada en la novela de Meg Wolitzer fue la encargada de clausurar la 65 edición del festival.

Ambientada en los años 50, una magnífica Glenn Close interpreta a una esposa que ha sacrificado el reconocimiento a su talento literario, en aras de salvaguardar el frágil ego de su amado esposo, un antiguo profesor de literatura con escaso don para la escritura. Su compañero de reparto Jonathan Pryce está estupendo en el papel de hombre caprichoso y mujeriego que tan necesitado está de la aprobación del mundo académico.

Tras 40 años de ciega devoción, secretos y mentiras, la mujer comienza a romperse y decide ponerle fin a la pantomima. “The Wife” muestra el segundo plano al que se veían relegadas las mujeres con gran talento a las que se les negaba el reconocimiento por el mero hecho de pertenecer al género femenino. Correcta y entretenida.


Texto: Inés Arqued

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