ZINEMALDI 2017: DÍA 3

LE SENS DE LA FÊTE/CES’T LA VIE! (Olivier Nakache, Eric Toledano), Francia

Comenzar a primera hora del domingo a carcajada limpia es algo que se agradece. Los directores de la aclamada “Intocable” vuelven a meterse al público en el bolsillo con esta ligera y frenética comedia. 

La excusa para el caos es la organización de una boda de alto postín en una especie de castillo para eventos de ese calibre. Camareros, músicos y cocineros revolotean por todo el edificio al ritmo de la batuta del maestro de ceremonias que tan bien encarna Jean-Pierre Bacri. Su personaje capea con vigor todas y cada una de las situaciones laborales y personales que van sucediendo hasta que la noche llega a su fin.

Una apuesta tildada por algunos como en exceso facilona, pero que tampoco creo que persiga otra cosa que el hacer pasar un rato agradable al espectador.

THREE BILLBOARDS OUTSIDE EBBING, MISSOURI (Martin McDonagh), Reino Unido

Continuamos el día con un suculento segundo plato aderezado con mucho humor negro. Durante el festival, ha sido una de las películas más comentadas y recomendadas. No es para menos. Galardonada con el premio a mejor guión en el Festival de Venecia, este largometraje consigue exprimir al máximo todos los matices posibles que puedan darse en una situación. 

La historia de Mildred, una madre desamparada por la ley en la búsqueda del responsable del asesinato de su hija, toca la fibra en emociones completamente polarizadas en cuestión de segundos. Los carteles de protesta que la protagonista coloca, desatan reacciones muy diversas entre los habitantes de Ebbing. Deliciosa interpretación del trío Harrelson, McDormand y Rockwell, encarnando a personajes que se deslizan a través de una escala de grises. Porque como en la vida real ni los buenos son unos héroes, ni los malos unos villanos.

CUSTODY (Xavier Legrand), Francia

Primer largometraje de este director conocido por su corto “Antes de perderlo todo”, con el que se lleva en este certamen el Premio del Público a la Mejor Película Europea y a Mejor Ópera Prima y Mejor Director en Venecia. La historia trata de un divorcio y del reparto del niño menor que han de hacer los padres.

Lergrand consigue generar sensación de incomodidad desde el inicio y mantiene en tensión al espectador hasta ese final, del que hasta el mismísimo Kubrick estaría orgulloso. Cada personaje enfoca el proceso desde su propio dolor y nos muestra sus heridas, si bien he de mencionar que me gusta especialmente la importancia que se le da al punto de vista del niño. La interpretación de Tomas Gioria nos muestra la presión a la que está sometido y las decisiones que se verá obligado a tomar en ambos ambientes parentales. Lea Druker nos ofrece una madre hierática que acaba cediendo al machaque de un padre (Denis Ménochet) que intenta mantener a su familia unida mediante la agresividad.

Como he mencionado antes, el final aturde. Y lo hace porque sales del cine sabiendo que es un retrato fiel de la insensibilidad legal que se aplica en casos tan delicados y ambiguos como estos. Demoledora e imperdible.

UNA ESPECIE DE FAMILIA (Diego Lerman), Argentina

Personalmente, muy poco que decir de esta película que me pareció aburrida y más sosa que el agua de fregar. La película trata sobre una mujer desesperada por conseguir la adopción de un bebé y de todos los trámites y chanchullos que estará dispuesta a pasar para lograrlo. Me parece más que correcta la denuncia social, pero en mi opinión un formato de cortometraje hubiera sido más ameno y efectivo. Completamente eludible.


Texto: Inés Arqued

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