ZINEMALDIA 2016: DÍA 5

PINAMAR (Federico Godfrid), Argentina

Otra grata sorpresa en la sección Nuevos Directores. Una película sencilla que trata de manera sensible la pérdida materna de dos hermanos que vuelven a su casa de veraneo para vender el piso familiar y darle una despedida a su madre a orillas del Atlántico, en la ciudad de Pinamar en Argentina.

Pero pronto se dan cuenta que los lazos y recuerdos que les unen a ese piso son muy fuertes, por lo que tienen que decidir si se desprenden de ellos o luchan por conservarlos.

AS YOU ARE (Miles Joris-Peyrafitte), USA

Junto a ‘Playground’ y ‘Ma vie de Courgette’, ‘Come as you are’ es mi gran descubrimiento. Ganadora del premio especial del jurado en Sundance, la película narra la historia de dos adolescentes que se ven unidos por la relación amorosa de sus padres, lo que les obliga a convivir y a forjar una relación de «hermanastros». No tardarán en entablar una relación más estrecha, no muy bien vista en la época de los años noventa en la que está ambientada.

Una historia sobre la amistad, la confianza, el amor y los prejuicios, magistralmente interpretada por el dulce Owen Campbell (el introvertido y nada popular Jack) y Charlie Heaton (su impulsivo hermanastro Mark) al que conocemos de la serie de NetflixStranger Things‘, y la rescatada del olvido Mary Stuart Masterson (la inolvidable Idgie en ‘Tomates Verdes Fritos‘), interpretando el papel de la madre de Jack.

Tierna y apasionante, esta película indepediente consiguió no sólo que empatizara con sus protagonistas sino que me introdujo en la historia como si fuera un personaje más de la misma. Sentí cada caricia, cada frustración, cada momento violento al que ambos se enfrentan, con lo que no tengo más que palabras de agradecimiento al equipo que hizo posible este film, de un modo austero pero tan familiar. Quedé totalmente enamorada de la mirada de Owen Campbell, inolvidable.

A MONSTER CALLS (J.A. Bayona), España

La nueva película de J.A. Bayona me causaba cierta curiosidad. Reconozco que no me disgustó ‘Lo Imposible‘ pero que odio profundamente ‘El Orfanato‘, así que quería ver hacia dónde me llevaban los derroteros con su siguiente producción.

Lamentablemente no tengo mucho que mencionar. El sopor me invadió de tal manera que desconecté de la película constantemente. No me metí para nada en la película y realmente me la traía al pairo lo que le sucediera tanto a la madre como al niño y su monstruo. No dudo de la buena intención del director cuando decidió dirigir esta película, o que la obra en la que está basada sea una buena obra, pero la sensiblonería con la que está tratada va más dirigida a un público como mi madre que a otro más exigente al que nos gusta ver cine de verdad, no que busque la lágrima fácil ni nos evite pensar. Todo me resulta banal y encubierto por mucho efectismo, toneladas de postproducción y mucha campaña de marketing y un alto presupuesto para publicidad que ya quisieran tener otras producciones con menos recursos y más contenido. Un telefilme de Antena 3 cargado de efectos digitales, previsible (como ‘El Orfanato’) desde el principio.

Puede que no fuera el mejor día para ver ‘A Monster Calls’, pero tampoco creo que vuelva a darle otra oportunidad, no hay ninguna necesidad de ello. Se quedará, como tantas otras, en el olvido. Momento también a olvidar el del monstruo citando a E.T.: «I’ll be right here».

FRANTZ (François Ozon), Francia

El año pasado fue un año triste. No había ninguna película de François Ozon en el Zinemaldi, algo sorprendente. Por fin este año hemos podido resarcirnos del daño que esto nos causó a los fans del director francés. Y más cuando vuelve con fuerza tras su último largometraje de 2014 ‘Une Nouvelle Amie’, algo inferior a la calidad que nos tiene acostumbrado.

Eligió realizar un remake de ‘Remordimiento’ (‘Broken Lullaby’, 1932) de Ernst Lubitsch, completando con su obra partes que quedaban indefinidas en la obra del cineasta alemán, para satisfacción de los espectadores. A su vez, la obra de Lubitsch era una adaptación de la obra de teatro ‘L’homme que jài tué’ de Maurice Rostand.

Paula Beer interpreta magistralmente a Anna, una desconsolada viuda que ha perdido a su marido en Francia en la I Guerra Mundial. Todos los días sin excepción visita su tumba y le lleva flores cuando un día se encuentra a Adrien (el actualmente de moda Pierre Niney), un desconocido hombre que también deposita unas flores en la tumba de su esposo. Entre ellos comienza una intensa relación de amistad pese a que Adrien guarda un secreto inconfesable.

Intercalando escenas en blanco y negro (la mayor parte de la película) con algunas en color como recurso estilístico y narrativo, Ozon hace una separación entre el triste y oscuro pasado con un prometedor y feliz presente. Una historia humanista y antibeligerante sobre la redención, el engaño y el perdón. No merece la pena desentramar el argumento de esta película altamente recomendable que merece un visionado. Una perla donde las haya.


Texto: Zaioa López

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