THE WINERY DOGS Y INGLORIOUS en el Antzokia

Visita de este supergrupo formado por tres músicos con muchas horas de vuelo en el mundo del Rock Start Business. Con Richie Kotzen a la guitarra/vocalista (ex Mr. Big Big y Poison), Billy Sheehan al bajo (Mr. Big, Steve Vai, David Lee Roth) y Mike Portnoy a la batería (ex Dream Theater, Adrenaline Mob, Transatlantic). Presentan nuevo disco “Hot Streak”. Hard-Rock con toques melódicos y que puede arrasar en las listas de éxito ya que puede gustar a un público muy amplio de diferentes gustos musicales. El disco se deja oír pero para mis gustos sin llegar al nivel del anterior aunque se mueva en los mismos registros. Ya se sabe. Las canciones son las que mandan y en el primero yo creo que eran mejores.

Cuando entro en el Antzoki me topo con un llenazo de aupa. Un lunes y la gente ha respondido de manera masiva. El grupo telonero Inglorious ha empezado antes de la hora así que sólo me da tiempo a verles unas cuatro canciones. La banda inglesa practica un rock clasicote que remite a bandas como Deep Purple, Led Zeppelin, Whitesnake, Bad Company, ó Aerosmith. Por los oído nada nuevo bajo el sol. Y por lo visto canciones con toque bluesy y algún correoso rock. Nada que me sorprenda pero la gente lo recibe muy receptiva. El grupo se despide encantado por la respuesta del público.

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Una Intro avisa de que los Winery Dogs están a punto de salir. Y en ese momento se destapa la joya de la corona. Pedazo batería del amigo Mike Portnoy. Con doble bombo, mil timbales y  bombos por doquier. Vamos, parecían dos baterías juntas. Los tres son unos virtuosos de sus instrumentos así que cualquiera te deja anonadado viéndole tocar. Lo de Billy Sheehan con el bajo no tiene nombre. Vaya clase magistral lo de este hombre. En todas las canciones dejando su impronta y su clase. Mike Portnoy a la batería un espectáculo verle tocarla. Atizando con un toque espectacular pero el tío siempre divertido. Te puedes pasar todo el concierto sin despegar la vista de su hacer. Y Richie Kotzen no se va a quedar atrás. Gran cantante y tocando sin pua todo el concierto. Dan un buen repaso al último disco pero acordándose de los buenos momentos de su primer disco. El setlist ya lo tienen bien trillado ya que es el mismo que llevan tocando hace tiempo. Así empiezan potentes con “Oblivion” y “Captain Love” que calientan el ambiente de lo lindo con la gente entregada desde el principio. Siguen en esa línea de meter toda la carne en el asador con “We Are One”, “Hot Streak” con Billy Sheehan dándonos un anticipo de sus virguerías, “How Long”, “Time Machine” y “Empire”. También llama la atención el pipa de Mike Portnoy pendiente en todo momento en girar el micro cuando este tiene que hacer sus parte vocales. Después de esta parte cañera llega una parte más tranquila quedándose Richie Kotzen sólo en el escenario y acústica en mano deleitarnos con “Fire”. Ya con todo el grupo siguen con “Think it Over” con Richie Kotzen sentándose a las teclas y dejando la guitarra.

Llega el turno de mostrar las virtudes de los músicos. Empieza Mike Portnoy con un sólo de batería muy ameno y con el tiempo justo sin irse de la pinza. Siguen subiendo las pulsaciones de nuevo con “The Other Side” con Richie Kotzen como protagonista por primera vez a la guitarra con un solo corto pero de los buenos y Mike Portnoy levantándose de la batería y tocando con las baquetas por todo el escenario, las escaleras, las paredes. Muy simpático.  Y ya sólo falta Billy Sheehan de mostrarnos sus virtudes. Pasmado me quedo. Que tío. Si parece que va a tocar el concierto de Aranjuez con el bajo. Como si Cliff Williams le quita el protagonismo a Angus Young. Impensable. Pues Billy Sheehan consigue brillar y de qué manera.

Llega la recta final con temas que hacen que la gente responda con palmas y coros. “Ghost Town”, una enorme “I’m No Angel” para acabar con “Elevate”.
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En los bises Richie Kotzen vuelve a las teclas con una interpretación magistral de “Regret” cantándola de maravilla para coger la guitarra y marcarse un solo demostrando la clase que atesora. Acaban con “Desire” implicando a la gente en los coros y de nuevo Richie Kotzen nos pone la carne de gallina con otro solo que echa chispas, con Billy Sheehan dejando a la gente tocar el bajo y Mike Portnoy atizando la batería con la silla.

Concierto muy disfrutable y cuya propuesta parece que ha conseguido llegar a la gente. Y me pregunto porque unos y otros no. Me acuerdo de los The Spinatras del bueno de Ross “The Boss” y que pasaron sin pena ni gloria y que al oír a los Winery Dogs.me los han recordado salvando las distancias claro. Me parece que voy a darles una escucha.


Lugar: Kafe Antzokia (Bilbao)
Fecha del evento: 08 de febrero de 2016
Texto: Antonio Lopez
Fotografías: David Mars

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