RESUMEN DE LA 63ª EDICIÓN DEL ZINEMALDIA

Tras otra estresante semana en la que hemos podido ver casi 40 películas y después de hacer un meditado balance personal, podemos concluir que el nivel de las películas seleccionadas ha sido el más flojo de los últimos años.

Si bien las últimas ediciones estaban marcadas por una clara tendencia a la comedia para suavizar intensos dramas, este año ha sido sin embargo generalmente dramático, tratando muchos de los filmes sobre enfermedades terminales. Así películas como “Truman”, “Me and Earl and the dying girl” o “21 nuits avec Pattie” dieron un toque fresco y divertido a películas con alta carga emocional, cosa que agradecimos mucho entre tanto melodrama.

Han sido muchas las películas españolas proyectadas durante esta edición, pero nuestra sensación no ha sido tan positiva en comparación con la edición anterior, por ejemplo. Las propuestas tan atrevidas de películas como “Loreak”, “La Isla Mínima”, “Relatos Salvajes” (coproducida en España) o la maravillosa “Magical Girl” dejaron clara una intención de renovación cinematográfica en cuanto a géneros y realización. No funcionaron del mismo modo “Murieron por encima de sus posibilidades” o “Autómata”, un auténtico desastre, y se mantuvieron un poco en el limbo “Lasa y Zabala” y “Negociador”.

Sin embargo las películas seleccionadas este año, salvo excepciones como la simpática “Truman”, “El Clan” (Argentina-España), “Psiconautas” o la interesante “Eva no duerme” (Argentina-España de nuevo), han sido muy flojas. Comenzando por la fallida “Regression” de Amenábar, la insufrible “El desconocido” o la realmente innecesaria “Lejos del Mar” de Imanol Uribe. Estas dos últimas causaron, más que nada, la risa y aplausos de un público que no creía aquello que estaba viendo, alarmado por la inverosimilitud de un argumento poco elaborado y la sobreactuación de sus personajes. Otras como “Isla Bonita”, “Amama”, “El rey de la Habana”, “Un día vi 10.000 elefantes”, “Un día perfecto para volar”, “No estamos solos” o “La Novia” pasaron sin pena ni gloria, aunque algunas fueron más que aceptables.

En cuanto a las producciones internacionales destacamos la austríaca “One of Us”, el nuevo thriller de Dennis Villeneuve “Sicario”, la americana “Me and Earl and the Dying Girl”, la francesa “21 nuits avec Pattie”, la japonesa de animación “Bakemono no ko”, la iraní “Taxi Teherán”, el nuevo largometraje de Nanni Moretti “Mia Madre” (John Turturro está increíble) o mis dos preferidas de esta edición: “Les Démons” (Canadá) y “Saul Fia” (Hungría). A esta última le daría el premio al cámara, porque es realmente impresionante.

Cabe mencionar “London Road”, que pese a ser quizás una película “no apta para todos públicos” en cuanto a que es un musical muy denso que no todo el mundo puede/sabe/quiere digerir, sí hay que reconocerle un mérito a su interesante propuesta que analizaremos más adelante.

Y respecto a las películas que menos han conseguido llamar nuestra atención positivamente, tengo que reconocer que “The Assassin” (Taiwán) ha sido la única película que me hizo salir de la sala despavorida. “High Rise”, de la que tan buenas críticas escuchamos durante el festival, me resultó absurda y tediosa, mucho más que “The Zero Theorem” de Terry Gilliam. Mis dos grandes decepciones internacionales. Las nacionales, como he dicho, fueron “El Desconocido” y “Lejos del Mar”.

Era por todos sabido que tanto el pasado festival de Cannes o el de Venecia habían sido flojos, por lo que tampoco hubo un pasmoso desconcierto, pero quizás sí decepción. Esperemos que el nivel vuelva a recuperarse en la 64ª edición del año que viene.


Texto por Zaioa

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