YELLOW BIG MACHINE: (IZAR & STAR “SURFER ROSA”)

Han pasado más de 26 años desde la publicación de “Surfer Rosa” (1988) y escuchado hoy en día, su sonido, canciones y trascendencia siguen tan vigentes y actuales que hacen del disco una de esas referencias básicas para comprender el transcurso de la música popular en las últimas décadas. La puesta de largo de Pixies, uno de los pilares básicos del indie-rock norteamericano de los ochenta y fundamental como influencia para grupos posteriores como Nirvana, continúa regalando melodías imborrables y distorsiones  que arañan el pecho y alegran los oídos.

Dentro de las jornadas “Izar & Star”, ciclo de homenajes y recuerdos a artistas musicales que han marcado los comienzos de la andadura musical de muchos grupos de nuestra escena más cercana, le tocó el turno a Yellow Big Machine, interpretando los temas del disco del grupo de Boston. Desde sus primeros pasos hace casi una década, Pixies, a la par que Fugazi, ha sido siempre una referencia obligada al hablar de una de las motivaciones musicales para los bilbaínos. Y qué mejor que llevar a cabo este reto tan satisfactorio y disfrutable como tocar en directo estas composiciones.

Desde el guiño con ese color rosa del cable de guitarra de Álvaro Luna (voz y guitarra) hasta el último guitarrazo, cada cosa estuvo en su lugar en la velada vivida en la Cúpula del Teatro Campos, un espacio algo frío pero sobresaliente en cuanto a sonido y visibilidad. Durante la primera parte, la banda repasó canciones propias, aprovechando también para seguir presentando su última obra “Here Comes The Big Fun” (2014). Con problemas, resueltos sin tardanza, en la batería de Roberto Villar, salvaje y certero, en este pequeño prólogo, como en anteriores ocasiones desde la presentación de disco en Bilborock, se disfrutó de uno de los grupos de Bizkaia más en forma en directo, sonando con un empaque y compenetración ejemplares.

Tras un pequeño descanso,  volvieron al escenario para empezar a lanzar una emocionante reinterpretación de “Surfer Rosa”, atacando los temas sin disfraz, adaptándolos con naturalidad al estilo y personalidad propia de la Yellow. Los coros pasaron en esta ocasión a la banda de Sergio Gil, llevando tal tarea con convicción. Y la labor de Pablo Moreno a las seis cuerdas fue apasionada e inconmensurable. Una noche de matrícula de honor la suya. El espíritu de Pixies sobrevoló durante cada minuto. Canciones como Gigantic, la archiconocida Where Is My Mind, el disparo Broken Face o Bone Machine nos devolvieron durante el concierto a vivir esos momentos en los que te das cuenta de que descubres nuevas formas y fórmulas creativas. Un homenaje al pasado musical realizado con criterio y buen gusto por una banda de un presente apabullante.


Lugar: Teatro Campos Eliseo (Bilbao)
Fecha del evento: 24 de octubre de 2014
Texto: ruben

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