PINK TONES en el Kafe Antzokia

Un Kafe Antzokia abarrotado, con casi todas las entradas agotadas y apenas un año después de estar en el mismo sitio, porque el Kafe es una cita anual para Pink Tones, hacía presagiar que este sábado por la noche iba a ser una velada especial.

La entrada está repleta de gente de mediana edad, que sabe lo que representa Pink Tones de sobra. Seguramente entre ellos, más de un superviviente de los años dorados de Pink Floyd.

Dentro del Kafe Antzokia veo, una puesta en escena que augura un espectáculo de luces y sonido inolvidables. Son las diez en punto y aun no ha comenzado. Noto que el público se impacienta.

Tan pronto como el círculo de luces rojas sobre el escenario se enciende comienza a sonar «Sings of Life«, el público se viene arriba al escuchar las primeras notas. Continúa el espectáculo de luces y sonidos cada vez más impactantes mientras todos sacan sus móviles o cámaras para inmortalizar ese fantástico momento.

Continúan con un contundente «One of this days», seguido de «Speak to me» hasta llegar a la mítica «Wish you where here» donde ni los menos románticos evitaron emocionarse cantando algún trozo de la letra.  Finalizando, llegan al que ya es un himno: «Another brick in the wall». Todos lo esperábamos con ansia y sabíamos que nos lo darían tarde o temprano. Por último, dos temas clausuraban el concierto «Run Like Hell» y «Comfortably Numb».

Entre otras canciones que tocaron, estuvieron temas de álbumes muy variados, incluido «Dark Side of the Moon» alcompleto. Otros temas tan espectaculares como «Echoes»,» Atom Heart Mother» o» Coming Back To Life» también fueron interpretados de manera espectacular.

Mucho blues y unos entregadísimos músicos consiguieron que seguramente NADIE del público se arrepintiera de su asistencia. Toda la maravilla sonora junto con el espectáculo de luces formó un aura envolvente que hizo las delicias de todos los que llenábamos la sala. El simbólico triángulo de Pink Floyd enmarcado con un circulo rojo se alzaban imponentes sobre el escenario, como una cruz en un santuario, mientras luces de todos los colores salían del centro de la composición de formas.

Destacar además de los virtuosos músicos, que sabían lo que se traían entre manos, las adorables voces de las dos chicas que hacían los coros y sumaban al ambiente un toque aun más trascendental y relajante si cabía.

A la salida del concierto oí frases como: “estos tíos tocan de cojones” o “me he quedado flipado”. En definitiva, Pink Tones es algo más que una simple banda tributo o una representación de versiones. Han conseguido dar su toque personal a una leyenda que marcó un antes y un después en la música contemporánea, Pink Floyd.


Lugar: Kafe Antzokia (Bilbao)
Fecha del evento: 09 de noviembre de 2013
Texto: mery

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